Wednesday, June 29, 2011

Corte Criminal Internacional Ordena Arresto de Qaddafi...Estados Unidos Celebra la Independencia

Video:  Entrevista (Interview) Univision (29 de junio de 2011)
Check out the Interview / Busca la Entrevista: http://youtu.be/oFsGBEY7kxM

El 4 de julio Estados Unidos celebra 235 años de la proclamación de su independencia.  Hace más de dos siglos, los líderes rebeldes anunciaron al mundo que las Trece Colonias de América no toleraban más los atropellos del rey y por ende ponían fin a la relación política con la Corona británica.  Esa declaración y la mobilización de los ejércitos comandados por George Washington sirvieron para cimentar el tratado de Alianza Perpetua con la Francia de los reyes Borbones, que gastó sus recursos en esta rebelión contra su rival europeo; irónicamente, la bancarrota del tesoro sería una de las causas que llevaron a la revolución francesa de 1789, la ejecución de Louis XVI y el fin de la monarquía.  Pero eso es otra historia.

Independencia y la más amplia libertad de acción son dos principios que Estados Unidos ha guardado celosamente.  En más de dos siglos de historia, ha luchado con firmeza por la libertad del comercio, ampliar los mercados para sus productos, encontrar nuevas oportunidades de desarrollo y diseminar los postulados democráticos que entiende propician un mundo más favorable en lo social, político y económico.  Ejemplo vivo de esto son las palabras que el Presidente Obama ha expresado repetidamente en discursos en 2011 de que EEUU busca atender asuntos de interés mundial colaborativamente con otros países y organizaciones internacionales pero siempre se reserva el derecho de actuar por cuenta propia ("unilateralmente") si en su juicio así lo ameritan las circunstancias.  En síntesis, Estados Unidos defiende una amplia definición de lo que son sus intereses; pero, por otra parte, a menudo rehusa obligarse a defender agendas que no necesariamente pueda controlar.  Ello inevitablemente causa contradicciones notorias en su política exterior; como por ejemplo, en sus posturas hacia la Corte Criminal Internacional.

Los países que componen la OTAN llevan cuatro meses de operaciones militares cuyo fin no es otro que remover a Muammar Qaddafi del control de Libia.  Lo hacen bajo la autoridad de la Resolución 1970 que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó por unanimidad este año y que, además de legitimar los ataques aéreos al régimen libio, refirió el asunto a la Corte Criminal Internacional para que ésta investigue posibles crímenes y lleve a los responsables (Qaddafi, por ejemplo) ante la justicia mundial.  Esta semana, la Corte Criminal Internacional expidió orden de arresto contra Qaddafi, su hijo y otro colaborador por posibles crímenes en el presente conflicto libio. 

Como miembro permanente del Consejo de Seguridad, Estados Unidos votó a favor da la Resolución 1970 y del referido de Libia a la Corte; sin embargo, Estados Unidos se niega a someterse a la jurisdicción de este tribunal.  Al igual que China y Rusia, también miembros permanentes del Consejo y con poder de veto, Estados Unidos no ha ratificado el Tratado de Roma que crea el tribunal.  Además, la administración Bush y el Congreso de EEUU aprobaron una ley que específicamente prohibe a cualquier gobierno local o estatal, o agencia federal, colaborar o participar en investigaciones o acusaciones de soldados o funcionarios de Estados Unidos ante la Corte Criminal Internacional.

Es más, por si no había quedado claro, el presidente Bush retiró la firma al Tratado de Roma que Bill Clinton le había impartido en los últimos años de su mandato (su firma por el Presidente es un paso indispensable hacia la posible ratificación del tratado en el Senado federal).  Evidentemente, Estados Unidos no está dispuesto a ceder su soberanía a un organismo internacional independiente como lo es este Tribunal internacional, pues ello implicaría la seguridad nacional y la política exterior, asuntos medulares para la mayor potencia militar y económica del mundo.  Llanamente, Estados Unidos no va a limitar su campo de acción sometiéndose a esto. 

La Corte Criminal Internacional se encuentra en su primera década de operaciones; su jurisdicción se extiende a investigar y juzgar acusaciones por crímenes de guerra, genocidio y agresión.  Más de cien países han ratificado el Tratado de Roma que crea esta Corte.  La idea de un tribunal internacional para investigar crímenes, procesar a los responsables e imponer castigos no es nueva.  Al final de la Primera Guerra Mundial mucho se habló de enjuiciar al ex-rey Guillermo de Alemania sin que ello llegara a nada.  Más tarde, las atrocidades de nazis y japoneses en la Segunda Guerra Mundial fueron expuestas y juzgadas en los Tribunales de Guerra en Nuremberg y Tokío; un número notable de los acusados fue hallado culpable y ejecutado.  Como nación victoriosa en esa guerra, Estados Unidos participó activamente en ambos tribunales.  Pero el proyecto para un tribunal de crímenes permanente e internacional pasó al olvido. 

Tomó cerca de medio siglo más, con las guerras genocidas en Yugoeslavia y Ruanda/Burundi (para las cuales se crearon tribunales especiales para juzgar crímenes de guerra) para que, a fines de la década de 1990, la comunidad internacional finalmente estableciera en La Haya la Corte Criminal Internacional.  La primera década de la Corte no ha tenido el éxito que se esperaba.  Muy pocos asuntos han llegado a juicio luego de largos procesos; además, se critica el que hasta ahora haya enfocado crímenes en Africa y otros países que no pertenecen al llamado "mundo desarrollado", como si solamente en el "tercer mundo" es que deben buscarse crímenes de guerra. 

Organizaciones internacionales como la ONU, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y OTAN, todas creadas para atender debilidades específicas en el orden global que llevaron a dos devastadoras guerras mundiales, pueden ser tan efectivas como interés e inversión pongan en éstas los líderes de la política mundial.  En todas participa activamente Estados Unidos. Todas han tenido sus dificultades, hasta fracasos, pero también muchos éxitos.

Al concluir la Primera Guerra Mundial, el Presidente Woodrow Wilson trabajó afanosamente en la creación de la Liga de las Naciones; su propio Senado federal rehusó ratificar el tratado que creaba la Liga, Estados Unidos no participó formalmente en sus operaciones y ésta resultó inefectiva para atender los conflictos de los años 1920s y 1930s.

Madeline Albright, Secretaria de Estado en los últimos años de la presidencia Clinton llamó a Estados Unidos "nación indispensable" para la comunidad internacional.  Un tanto puede decirse también de China, Unión Europea, India, Brasil, Rusia y otros líderes probados o emergentes.    

La Corte Criminal Internacional podrá investigar y resolver todos los casos del mundo.  Sin el compromiso de los países que son los líderes en la comunidad global, jamás podremos hablar de una Corte Criminal Internacional verdaderamente exitosa. 

Tuesday, June 28, 2011

Puerto Rico en la Mirada de Al-Jazeera (Al-Jazeera Takes Aim at Puerto Rico)

La reconocida cadena Al-Jazeera con sede en Qatar llevó al aire el 27 de junio de 2011 un reportaje investigativo sobre la situación social, económica y política de Puerto Rico, con sus implicaciones para la política partidista en los Estados Unidos, en su serie "Fault Lines".  Se titula "Puerto Rico: El Experimento Fiscal" ("Puerto Rico: The Fiscal Experiment"). 

Muy interesantes los ángulos del reportaje y las conclusiones con las que nos invita la periodista a la reflexión.

Dejo al lector con el link del reportaje.  Llegue usted a sus conclusiones: http://youtu.be/P4d8XRHoKIc

ENGLISH:

Qatar's Al-Jazeera network aired an investigative report on Puerto Rico's current economic, social and political situation on June 27, 2011; part of its "Fault Lines" series.  The report is titled "Puerto Rico: The Fiscal Experiment".  The journalist takes aim at official local spin and its relevance to party politics in the United States. 

Reach your own conclusions. 

I leave the reader with the link to Al-Jazeera's report: http://youtu.be/P4d8XRHoKIc

Thursday, June 23, 2011

Afghan U.S. Troop Withdrawal Post Haste?...President Obama's Plan

Video: Live Univision PR News Interview June 22, 2011 in Anticipation of President Obama's Annnouncement (Entrevista en vivo en Univision PR discute la guerra en Afghanistán previo al anuncio del Presidente Obama)
Check out the Interview / Busca la Entrevista: http://t.co/d4t1veE

In his address to the nation June 22, 2011, President Barack Obama called on the people of the United States to reclaim the American dream and end the war in Afghanistan "responsibly".  Americans are tired of ten years of war in far away lands.  The national focus has shifted from homeland security to rebuilding the economy, creating jobs and delivering results in other pressing domestic challenges such as widespread mortgage loan defaults and declining home prices, joblessness, immigration, improving education and enhancing business competitivity, health care costs and a soaring federal deficit.  After close to $150 billion in costs and a decade of war in Afghanistan, Obama announced that he will focus on "nation-building" here at home.  As clear a shift in policy as can be.  Or is it? 

President Obama inherited a "war of choice" (Irak) and a "war of necessity" (Afghanistan).  These wars have cost over 6,000 American lives, thousands of injured soldiers and in excess of $1.3 trillion (financed through new debt, not with any tax raises).  Intelligence reports that there remain 50-100 al Qaeda operatives in Afghanistan, which, at current levels, translates to 1,000-2,000 U.S. soldiers per terrorist or $5-$10 million monthly expenditures per al Qaeda operative.  Quite a steep price to pay particularly in a tight economy.  And bipartisan calls for a drastic change in course resonate from Washington to all major U.S. cities.  Even the association of mayors of American cities, assembled in Baltimore, issued a resolution asking the President to end the wars (the first time since the Vietnam War the mayors take a formal position on U.S. foreign policy).  "The tide of war is receding", stated Obama.  Indeed.  How long?

The President's plan is simple: "redeploy" (withdraw) ten thousand troops by December 2011 and another 23,000 by the summer of 2012 thus recovering the 33,000 surge troops deployed in 2010 and end all combat operations by December 2014, when the Afghan government should be fully "responsible for its country's security".  Meanwhile, ensure that the region does not revert to a safehaven for terrorists; enhance collaboration with Pakistan to "root out extremists" and maintain "an enduring partnership with a sovereign Afghan government"; remain vigilant at home and frustrate terrorist plots against the homeland.  Not everyone is happy with the President's plan; leading Democrats (and Republicans) will continue to call for bigger troop reductions at a faster pace, mindful of public opinion polls that show 80% of Americans put the economy at the top of the agenda and want an end to these wars.

Obama's policy reflects the difficult balances Presidents must strike to protect battlefield gains, attain cost reductions, free federal budgets for pressing needs, satisfy supporters and muzzle critics and, it must be said, steady the Administration as it enters a tough reelection year.  Make no mistake, the President will continue to monitor his policy with his generals and civilian advisers and will make adjustments as conditions require it.  But his decisions will also seek to revitalize his electoral base, regain his lead with voters at the margins and show to independents that his view is the best for the country.  

"Engagement with the world", "passion," "pragmatism," "strategic" approaches and "resolve" were the themes President Obama highlighted as he closed his speech to the nation. This Administration will not (cannot) exit the world stage.  Friends and allies may expect American collaboration on global issues but a larger participation in footing the bill.

The tide of war is receding.  Expect an overwhelming domestic policy offensive at home. 

Obama's strategy for the tough reelection battles that loom: full speed ahead.

Wednesday, June 15, 2011

Final de Película a las Cuatro Horas del Presidente Barack Obama en Puerto Rico

Video:  Entrevista en Univision (15 de junio de 2011). 
Búscala: http://www.youtube.com/watch?v=oAjQvHkpMFc

El 14 de junio de 2011 el Presidente Barack Obama hizo historia al visitar Puerto Rico. Han pasado 50 años desde que el Gobernador Luis Muñoz Marín fue anfitrión en San Juan de John F. Kennedy; ningún presidente en funciones volvería a visitar la isla hasta la visita de Obama.  Son múltiples las lecturas pertinentes a este evento, las cuales tomamos una a una.

Como es costumbre en las visitas presidenciales en todo Estados Unidos, el Presidente Obama participó en una actividad de recaudación de fondos para el Partido Demócrata.  Un evento perfectamente legítimo que es función obligada para todo Presidente que, como Obama, aspira a la reelección y tiene que ir guardando los fondos necesarios para poder llevar su mensaje a todos los electores.  Las contribuciones políticas para candidatos a puestos federales están permitidas --y reguladas-- en la legislación de los EEUU.  Es más, no van dos años de que el Tribunal Supremo de los EEUU decidiera que hasta las corporaciones privadas tienen derecho a hacer contribuciones a los candidatos a puestos federales de su preferencia.  Y la Primera Dama, Michelle Obama, estuvo estos últimos días en varias actividades del Partido Demócrata en California mientras el Presidente hizo lo propio en Miami y San Juan.  En Puerto Rico causa no poca suspicacia el recogido de fondos para política, por las múltiples acusaciones que han trascendido recientemente de políticos locales que alegadamente dan o niegan favores a base de quién les haya donado dinero o no para la campaña.  Pero eso es materia que no aplica en el presente caso.

Por otra parte, los puertorriqueños esperaban escuchar del Presidente su compromiso --y visión-- con respecto a la relación política de Puerto Rico con los Estados Unidos.  El Presidente enfocó dos temas principales: que él apoya que los puertorriqueños se expresen en las urnas libremente sobre esto y que el proceso debe ser uno "legítimo" y "contundente".  El informe más reciente de su grupo de trabajo de Casa Blanca sobre Puerto Rico promueve un proceso de dos etapas, el cual Obama avaló nuevamente en su visita.  Al destacar que la votación debe ser legítima telegrafió claramente al liderato político local que toda consulta debe proveer una oportunidad real y en igualdad de condiciones para las opciones que apoyan los distintos sectores de Puerto Rico y que no debe ser un proceso pre-diseñado con miras a beneficiar a una opción o de excluir a una porción importante de electores.  Además, el enfoque en la contundencia del voto no es otra cosa que la advertencia de que el cambio real de status no puede llegar si no es apoyado por un amplio sector del electorado.  Aunque Obama se cuidó de precisar cuál debe ser el número de votos (o de participación electoral) mínimo para que el proceso sea uno "contundente".  Hasta aquí ninguna sorpresa en cuanto al contenido pero con una diferencia sumamente trascendental: fue escuchado en suelo puertorriqueño desde los labios del Presidente.

Quienes critican que Obama vino a Puerto Rico a recoger contribuciones políticas ignoran a su propio riesgo el valor incalculable que tiene el que el Presidente venga a Puerto Rico y hable, en Puerto Rico, sobre los asuntos que más le importan a los ciudadanos.  La Presidencia es ese "bully pulpit" (tribuna irresistible), como le llamara Theodore Roosevelt hace tantos años, que Obama y todos sus antecesores en el cargo han usado a conciencia para dirigir la atención (y la opinión) pública, enfocar la burocracia federal y establecer una agenda de iniciativas importantes.  La prensa nacional y mundial le siguen los pasos al Presidente donde quiera que va y en esta ocasión enfocaron el tema de Puerto Rico desde las dimensiones que el propio Obama abordó en sus cuatro horas en la isla: creación de empleos, seguridad y defensa, dependencia energética y costos de hacer negocio (incluso habló de la Ley Jones, que encarece la transportación de productos entre Puerto Rico y el exterior al requerir que sea posible solamente en buques de bandera estadounidense).  El contraste con la mayoría de los Presidentes de los últimos cuarenta años no puede ser mayor pues éstos por lo general se han mantenido fríamente distantes de los temas de Puerto Rico.  Este Presidente se ha mostrado comprometido y dispuesto a usar abiertamente su capital político como otros no lo han hecho.

En el plano electoral, de cara a las elecciones presidenciales de 2012, esta visita a Puerto Rico es muy importante para Barack Obama.  El censo federal de 2010 refleja que los puertorriqueños son una fuerza electoral importante en New York, New Jersey, Connecticut, Pennsylvania (que ningún republicano ha ganado desde 1988) y Florida (donde George W. Bush ganó el Estado y la Presidencia por el estrecho margen de 600 votos y que, según el censo reciente, cuenta con casi 900,000 puertorriqueños en la zona central Tampa-Orlando).  La estrategia de Obama depende de mantener su victoria de 2008 en Pennsylvania y asegurar Florida, por no hablar de estados como New Mexico, Nevada y Colorado que están en la mirilla de Obama y en los cuales los hispanos constituyen el voto flotante que decide elecciones -- si no lo cree, pensemos en Harry Reid, quien logró revalidar a su escaño en las elecciones de 2010 gracias al voto hispano en Nevada. 

Las presidenciales del 2012 se perfilan muy cerradas, sobre todo cuando las encuestas ubican al Presidente en igual nivel que aprobación previo a la muerte de Osama bin Laden y los datos de empleo recientes indican un aumento de una décima de punto porcentual sobre el 9% en la tasa de desempleo (ningún Presidente ha logrado la reelección con el desempleo mayor al 6%, excepto Ronald Reagan en 1988 cuando rondaba el 7% pero la tendencia era sólidamente de nuevos empleos mes tras mes previo a la elección).  Obama necesitará el apoyo de todas las fuentes que le llevaron a la victoria en 2008 y está consciente de que los hispanos fueron una tercera parte de los 9 millones de votos con los cuales ganó.  La visita a Puerto Rico de seguro será vista muy favorablemente por los millones de puertorriqueños que habrán podido haberse mudado a los Estados Unidos pero su corazón sigue mirando a su isla.  No en balde, en sus palabras al llegar a Puerto Rico, Obama repitió que las luchas de los puertorriqueños son parte de las luchas de todos en los Estados Unidos, haciendo frente común a problemas que son prioridad dondequiera que él va en la nación. 

Las cuatro horas de Obama en Puerto Rico llegaron a su fin rápidamente.  Y la última escena pública que le dejó a los puertorriqueños fue su sorpresivo almuerzo con el pre-candidato a la Gobernación y Presidente del opositor Partido Popular Democrático, Alejandro García Padilla, ante la vista de todos y en una panadería muy concurrida de la zona metropolitana de San Juan.  Demás está decir que fue el evento más comentado de la visita.  De hecho, la "fotografía del día" en la página oficial de internet de Casa Blanca fue la foto del Presidente almorzando holgadamente con García.  Fue un balde de agua fría sobre la administración del Gobernador Luis Fortuño que en efecto neutralizó el uso que, como propaganda, el republicano Fortuño podía haber dado a la visita si fuese a reclamar crédito localmente por la tan esperada llegada presidencial. 

Hace 50 años el Presidente demócrata John F. Kennedy estuvo en una visita oficial muy recordada con el líder popular Muñoz Marín.  Cinco décadas más tarde, en esta ocasión, Obama tuvo una breve y hermética visita al Gobernador en su casa oficial (prácticamente nadie pudo ver a Obama llegar -- o salir a toda prisa de allí).  Minutos más tarde trascendía que Obama estaba apretando las manos del público y en su muy pública reunión con quien en efecto busca la silla que hoy ocupa Fortuño. 

Obama  mostró nuevamente un dominio muy sofisticado de la política en Puerto Rico.  Y hay que darle crédito por un uso muy eficiente del tiempo.  Fue un final de película para un día poco convencional en la isla.  Con el máximo alcance de "rating" por un Presidente que posee una habilidad para manejar los medios de comunicación que es la envidia de muchos. 

Simplemente, surreal.  

Friday, June 10, 2011

Perú se va a la Izquierda...por estrecho margen

Ollanta Humala triunfa en segunda vuelta de las presidenciales peruanas con un 53% de los votos.  Tiró por la borda uno de sus mayores lastres de la primera ronda, un detallado plan de gobierno de más de 100 páginas que, lejos de ayudarle, daba en bandeja de plata a sus oponentes numerosas municiones que pronosticaban su inelegibilidad.  Pero cambió de rumbo a tiempo, abandonó el plan, enfocó “Desarrollo, Inclusión social y Honestidad”, repudió (al menos públicamente) a su amigo Chávez, dejó de hablar de cambios constitucionales o de tocar fondos públicos sagrados y se mostró paciente, conciliador, en fin, como un líder benévolo en tiempos de cambio (vistiendo camisas de azul celeste).   

Consciente que la idea del cambio puede asustar electores, Humala aseguró que su gobierno no trastocará la política de mercado abierto y promoción de la inversión extranjera de los últimos 10 años.  Y qué década.  Perú es uno de los contados afortunados que ha visto ritmos de crecimiento anual cercanos a los de China y que son la envidia de muchos.  En diez años, el índice oficial de pobreza ha disminuido por la mitad: de dos terceras partes a una tercera parte de la población. La amplia gama de minerales importantes para la exportación y los altos precios que éstos cotizan, gracias al voraz apetito del coloso asiático (el mayor consumidor de energía mundial desde el 2010), han sido el dínamo del acelerado crecimiento peruano. 

Pero hay que mantenerse escéptico ante dicha estadística pues es claro que un amplio sector del país no ha gozado los beneficios del crecimiento económico; por otra parte, la dependencia sustancial en el sector minero expone al Perú a los ciclos de alta y baja que caracterizan la economía mundial.  Una reducción en precio o demanda tendría efectos internos devastadores.  Por otra parte, grandes extensiones del país carecen de la infraestructura necesaria para el desarrollo, razón que llevó al saliente Allan García a invertir buena parte de las ganancias en carreteras y otros proyectos que le valieron crítica por no atender directamente la miseria ciudadana.

Humala parece entender que es insostenible que una buena parte de la ciudadanía esté excluida del éxito económico.  Sus propuestas balancearon esa seria debilidad social con el compromiso de no trastocar (demasiado) el orden.  Por eso sus promesas principales fueron: ser como un Brasil bajo Lula/Rouseff (modelo asistencialista y participativo, a la vez “neoliberal”), aumentar el salario mínimo, cuido de niños gratuito, aumento de sueldo a empleados gubernamentales, pensión para todos los mayores de 65 años.  ¿Con qué pagará eso?  Bueno, con un impuesto especial a la industria minera cuyos detalles están por conocerse y que los interesados, incluyendo importante inversión externa, ya repudian como un plan de “izquierda”.

La victoria de Humala pone otro país en la columna del “izquierdismo” de hoy, donde ya están Argentina (cuya última elección presidencial fue en 2007), Bolivia (2009), Brasil (2010), Cuba (desde 1959), Ecuador (2009), El Salvador (2009), Nicaragua (2006), Uruguay (2009) y Venezuela (2006).  Pero esta lista estará en transición próximamente en Argentina y Nicaragua, que tendrán elecciones este año y no muestran crecimiento económico similar al peruano.  Es un patrón ya visto que la izquierda logra victoria electoral en mejores tiempos económicos pero pierde casi irremediablemente en vacas flacas.  Esta misma semana Portugal sacó del gobierno a los socialistas, un tanto se espera en España el año próximo y, ¿alguien recuerda siquiera el nombre del último primer ministro laborista británico?

En estas elecciones los peruanos acaban de escoger el candidato “menos malo”, palabras del Nobel de literatura Mario Vargas Llosa.  Keiko Fujimori, hija y primera dama peruana en la presidencia auto-golpista de su padre, es rechazada por el saldo de abuso, corrupción, autoritarianismo, venta de prebendas, asesinatos y subversión de las instituciones públicas que hoy asocian al fujimorismo.  Tampoco quisieron darle a ella el poder para extender un perdón presidencial a su padre, quien cumple 25 años de cárcel por corrupción y actos de lesa humanidad. 

Con su 53% del voto, Humala tomará las riendas con una victoria cómoda pero bajo ningún concepto arrolladora.  Enfrentará el reto de gobernar una nación en que casi la mitad de la población no votó a su favor, como tantos otros mandatarias/os del hemisferio: Rouseff (Brasil, 56% del voto),Correa (Ecuador, 52%), Funes (El Salvador, 51%), Mujica (Uruguay, 55%) y los jefes de estado en los tres países con elecciones en el 2012: Calderón (México, 35.9%), Fernández (República Dominicana, 54%) y Fortuño (Puerto Rico, 53%). 

Continuar la bonanza y distribuir algo más de ésta sin descalabrar el modelo o ganarse la enemistad y el sabotaje de los intereses mineros no serán tarea fácil.  Pronto el “menos malo” tendrá oportunidad de mostrar sus quilates.






Thursday, June 2, 2011

No coherent crime-prevention policy? Shift the burden to the people

The OAS San Salvador Meeting of Foreign Ministers June 2011.
The top diplomats of the Western Hemisphere meet this week in El Salvador to discuss how to free their citizens from violence, crime and insecurity.  This new session of Organization of American States (OAS) member nations is overdue.  Crime is rampant everywhere. 
Latin America, which comprises two-thirds of OAS members, is the second most dangerous place in the world. Its homicide rate averages 25 deaths per 100,000 inhabitants (Puerto Rico's rate in 2010!).  And the U.S./Mexico border is notorious as a crime infested, drug cartel-controlled, no-man's land where s/he who musters the guns rules.  Not surprising, as 90 percent of all U.S. bound cocaine enters through its southern border (along with a good share of Mexican grown heroin and cannabis).  This illicit trade has left thousands of people dead, justice and police systems in shambles and led to significant de-population of key urban areas such as Ciudad Juarez, which has lost over 200,000 inhabitants (fleeing this turmoil or having become its victims).
Throughout the Americas, the new democratic governments of the last thirty years have proven moderately capable of securing a safe, just society for their citizens.  Curiously, these same nations boast “free", frequent elections, impressive voter turnout, and relatively peaceful government changes.  In not a few nations, however, the "democratic state" is a mirage, hostage to inequality and arbitrary application of the law, lacking in legitimacy.   
Public opinion polls show that a majority of people in the Americas think that “democracy” has failed.  Those polled are willing to restrict civil rights if necessary to promote safer, "law and order" communities.  What is the point of elections, they claim, if government after government proves incapable of addressing economic stagnation, stopping the widening gap between those who own most and the poor, and eliminating the scourge of crime and drug-related activity?  And, it must be said, what is to be done with the sellers' market in illicit drugs in North America?  These important challenges remain compelling as ever. 
Leaders at the OAS meeting will work on more international collaboration and a new policy that focuses on citizen empowerment to reduce crime and protect people.  “Empowerment” and “collaboration” are pretty, trendy words that ring hollow against a backdrop of personal, environmental and societal factors that cause crime and insecurity in many of these countries. Whether this initiative succeeds will depend on its ability to lead to sustained improvements in crime prevention while securing respect for human rights and the rule of law.  Given the region’s track record, much work remains to be done.