Saturday, January 26, 2013

Sin Recaudos Olvídate de Obra Pública



Cómo Aumentar los Recaudos del Gobierno: ¡Es la economía!


Serie en la Cual Comento Retos de la Nueva Administración de Puerto Rico
Ante Complejo Cuadro Fiscal




Tres factores principales afectan la capacidad del gobierno de Puerto Rico para recaudar dinero: la situación económica del país, las leyes que gobiernan el sistema contributivo y la eficiencia con la cual el Departamento de Hacienda administra el sistema de contribuciones.  La isla enfrenta retos cruciales en los tres renglones.  

Los años 2006 al 2012 se han caracterizado por una disminución significativa de la actividad económica y atisbos débiles de crecimiento menores al 0.5% en el 2012.  Es más, ya hay vaticinios de que la economía de Puerto Rico se contraerá nuevamente durante el año fiscal 2013 (AF2013) que termina el 30 de junio de 2013; ello no obstante, el Departamento de Hacienda ha estimado que los recaudos del AF2013 llegarán a $8,750 millones, o $100 millones (1.2%) más  que el año anterior.  De esos $8,750 millones, Hacienda espera generar más de la mitad, $4,715 millones, mediante las contribuciones que pagarán los individuos y las corporaciones por sus ingresos.  Si la Administración no logra mayor eficiencia en sus medidas de fiscalización y captación de contribuciones, aumentando el cumplimiento y reduciendo la evasión contributiva, difícil será que logre capturar los $8,750 millones en ingresos proyectados ante la débil actividad económica que persiste este AF2013.

Los recaudos del gobierno por medio de las contribuciones sobre el ingreso provienen de dos fuentes principales: cerca de una cuarta parte (24%) de los recaudos corresponden a la contribución sobre ingresos que pagan los individuos  y más de una tercera parte (39%) de los recaudos provienen de las distintas patentes y contribuciones que pagan las corporaciones, incluyendo el llamado arbitrio del 4% a las “corporaciones foráneas” legislado en 2011 (con una tasa decreciente hasta su expiración en 2016).  Además, un 11% de los ingresos proviene de la contribución retenida a los no residentes; e importante es mencionar el Impuesto sobre la venta y uso (IVU) del 5.5% legislado en 2006, con el cual Hacienda captura aproximadamente menos de $100 millones mensuales (cerca del 8% de los recaudos anuales al Fondo General), con una evasión que se estima cercana al 50% de lo que debería llegar al fisco.  

Por último, el gobierno depende significativamente de las transferencias del gobierno de los Estados Unidos:  los fondos federales para el corriente AF2013 se estiman en $4,430.1 millones (y recordemos la alta probabilidad de recortes de hasta el 10% que podrá haber durante el 2013 en los programas federales una vez el nuevo Congreso 113 y el Presidente Obama enfrente los apremiantes problemas de déficit y deuda estructural federal este año en curso).  Así las cosas, el presupuesto consolidado del gobierno de Puerto Rico para el AF2013 presume que Hacienda logrará recaudar, en los renglones principales: $2,107 millones en contribución sobre ingresos de individuos; otros $1,623 millones en contribución sobre ingresos de las corporaciones; más $942 millones en contribuciones retenidas a los no residentes; y $1,388.3 millones en IVU.

El propio Departamento de Hacienda reconoce que tiene mucho camino que recorrer para mejorar su capacidad de identificar al evasor contributivo.  En el pasado ha apostado a aumentar su plantilla de inspectores o a mejoras tecnológicas, que incluyen el controversial “IVU-Loto”.  La realidad: el país desconoce qué se está haciendo en concreto para disminuir tasas de evasión tan bochornosas como el 50% que se adscribe al IVU, lo cual significa que el gobierno está recaudando meramente la mitad de un ingreso cuantioso que le corresponde en ley.  

Desde el punto de vista fiscal, el Departamento de Hacienda está convocado a implantar y dar a conocer estrategias que sí le funcionen al país.  Pero, como reconocemos al abrir esta nota, el desarrollo económico de Puerto Rico es medular en esta discusión: sin una economía que genere ingreso mediante estrategias certeras a medio y largo plazo de fomento a la actividad económica, que permita la creación de buenos empleos, verdadero crecimiento y riqueza en la isla, que a su vez expanda la base de contribuyentes en el país, no hay reforma contributiva ni imposiciones como el IVU ni estrategias fiscales que le permitan al estado mejorar su capacidad para servirle al país, ayudarle a ser más competitivo y ser un agente de impulso a Puerto Rico, como ha podido serlo en el pasado.

¡La llave de todo está en la economía!