Monday, August 1, 2011

Africa en la Miseria y Mil Billones de Dólares de Ayuda Desperdiciada


Hay Hambre en África
....Mucha, Todavía 

Nuevamente, África enfrenta una tragedia humana causada por la guerra, la sequía y el hambre. En Somalia, Etiopía, Eritrea y Kenia está ocurriendo una verdadera huída de miles de hombres, mujeres y niños que no tienen comida, cuidado o seguridad alguna.

La Organización de las Naciones Unidas hace un año dió la voz de alerta y obtuvo de sus países miembros mil millones de dólares en fondos para atender la crisis africana. Sin embargo, el Secretario General Ban ki-Moon ha hecho un llamado para recolectar mil seiscientos millones de dólares adicionales imprescindibles para evitar una catástrofe humanitaria mayor este año. ¿Por qué África no ha podido salir del abismo?

En los últimos sesenta años, los países más avanzados del mundo han destinado más de mil billones (un "trillón") de dólares en ayuda económica para los países africanos, en efecto la mitad de toda la ayuda internacional destinada a países del "tercer mundo". Ha sido prácticamente en vano. El dinero donado no ha hecho gran diferencia.

Un estudio del Banco Mundial indica que 85 centavos de cada dólar en ayuda a países africanos no se usa para el propósito estipulado, se malgasta en burocracias ineficientes o desvanece en organizaciones corruptas. Eso es una pérdida casi total del dinero que la comunidad internacional ha donado durante 60 años.

Más irónico aún, estudios económicos recientes demuestran que los países africanos son más pobres y débiles tras décadas de ayuda económica internacional. De hecho, se ha observado una relación directa entre la ayuda económica y un marcado aumento en la pobreza en África. En los últimos treinta años del siglo 20, la ayuda internacional destinada a África alcanzó niveles máximos sostenidos. En ese mismo periodo, la pobreza en África aumentó marcadamente del 11 porciento en 1970 al 66 porciento de la población en 1998: 600 millones de personas son pobres en una población total de 1 billón en el continente.

La ayuda extranjera ha tenido repercusiones perversas en el continente africano. Entre las consecuencias se encuentran: disminución en el ahorro y la inversion interna; aumentos nefastos en el costo del servicio de la deuda soberana; efectos inflacionarios en el costo de artículos y servicios de primera necesidad; reducción en el sector de exportaciones; erosion del capital social e instituciones débiles.

La crisis humanitaria en la región del “Cuerno de África” (ver mapa) requiere medidas urgentes para detener el hambre y atender los problemas masivos de vivienda, nutrición, higiene y salud en una población que no ha visto su destino mejorar a pesar de tanta ayuda externa. Los $1.6 billones nuevos que busca Naciones Unidas son imprescindibles para poder atender estos apremiantes problemas y lograr estabilizar la situación. Pero ya hay que trazar estrategias preventivas realistas, efectivas y claras.  Dar por dar no ha tenido resultado.

Mirando al mediano y largo plazo, una vez atendida la urgencia, es obvio que hay que identificar mejores maneras de colaborar para el desarrollo económico y social en África; meramente continuar enviando billones de dólares al año ha causado más daño que bien.

Hay que mirar ejemplos en China, los “tigres” asiáticos, Rusia, Chile, Brasil, India y África del Sur: todos, al igual que los 53 restantes países de África, han recibido significativa ayuda internacional. Todos, a su manera, han progresado. Ninguno ha visto su población en pobreza aumentar estrepitósamente de uno a seis de cada diez habitantes. Ello sería insostenible e inaceptable en las economías desarrolladas y en las emergentes.

Como lo debería ser también en África.

Wednesday, July 27, 2011

Desenfocado Washington: Juegos Políticos en Tiempos de Crisis Económica

Video: Entrevista en Univision (Interview) 27 July 2011
Mira la Entrevista / Check Out the Interview:



El Presidente Barack Obama y el Speaker de la Cámara de Representantes John Boehner están en son de guerra.  Con respectivos discursos esta semana han puesto en marcha la poderosa herramienta de la opinión pública para presionar con fuerza al contrincante en esta batalla presupuestaria en tiempos de crisis económica.  Nadie quiere ceder.  Hasta ahora, según las encuestas, el 68 porciento del público responsabiliza a los republicanos por este fiasco que ya lleva semanas.  Ha funcionado la estrategia del Presidente.  ¿Continuará esto así hasta las elecciones presidenciales del 2012 de manera que logre revalidar? 

La culpa es de todos; pero nadie quiere cargarla.  La deuda de más de catorce miles de billones de dólares del gobierno de Estados Unidos es consecuencia de los años que lleva gastando el dinero que no tiene.  Para todos los efectos la economía más grande del mundo ya se gasta lo mismo que produce.  Como no está ahorrando, se está quedando corta en inversión suficiente en la educación, investigación e innovación, los pilares de la administración de Barack Obama para crear empleos y reactivar a largo plazo la economía.

Bill Clinton le legó al Presidente George W. Bush un presupuesto balanceado y una deuda de tres mil billones.  Las proyecciones eran que esa deuda quedaría salda y habría un superávit de más de dos mil billones para el 2011.  Lo cierto es que ese supuesto superávit se esfumó.  Estados Unidos le debe a inversionistas de todo el mundo, gobiernos extranjeros y a sus propias agencias más de catorce miles de billones de dólares.  (A China le debe más de $1 mil billones; casi lo mismo a Japón).  ¿Qué pasó?

Una verdadera "tormenta perfecta": malas decisiones presupuestarias y contributivas; falsas expectativas económicas; y el gasto enorme en seguridad por el 9-11 y las guerras de Iraq y Afganistán.  Bush enamoró al electorado del 2000 diciendo que le iba a devolver a los votantes todo ese superávit federal que vaticinaban los “expertos”.  (Y lo hizo; todos los que habíamos pagado contribuciones federales recibimos en el 2001 un buen cheque cortesía del tío Sam).  Amparado también en las proyecciones de bonanza interminable logró legislación que redujo las contribuciones a individuos y corporaciones que más ingreso generan.  Estos beneficios todavía existen hoy, representan un costo directo al tesoro y son vacas sagradas que gozan de la fijación obsesiva de los republicanos en el Congreso de no aprobar ningún impuesto, aunque esté dirigido a personas que no están tomando su justa parte de la “amarga medicina” que tanto oprime a la clase asalariada y que se ha vendido como “indispensable” para salir de la crisis.

La administración Bush redujo las fuentes de ingresos al reducir las contribuciones federales y complicó las finanzas federales al invadir Afganistán e Iraq SIN BUSCAR fuentes para pagar esos gastos (pues no preparó con el Congreso nuevas contribuciones para financiar la guerra).  Sobre todo en Iraq, se trató de una colosal extravagancia pues esa guerra fue justificada en premisas de dudosa validez que no pasaron el cedazo de la prueba irrefutada (las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein nunca aparecieron).   Fue la primera vez que Estados Unidos participa en una guerra y solamente hace préstamos para pagarla (dejándole la factura a quien venga después).

Si Bush heredó de Clinton 3 mil billones de deuda y un presupuesto balanceado, Bush le dejó a Obama 8 mil billones adicionales de deuda y un presupuesto anual para el cual hay que tomar prestado 40 centavos de cada dólar (pues solo se recauda, por impuestos, el 60 porciento de los fondos requeridos EN EL PRESUPUESTO ANUAL).

Difícil tarea tiene el Presidente Obama: vender un paquete de medidas que deberá traer nuevos impuestos y disponer de un presupuesto con menos fondos para los programas de asistencia, desarrollo e inversión que son tan necesarios para reactivar la economía.  En lo absoluto el escenario ideal para quien pretende lograr un nuevo término presidencial en 2012 y que sabe que el tiempo apremia (el desempleo sigue sobre el 9% y estamos a 15 meses para las elecciones).

En esta época de vacas flacas es penoso decir que el tranque entre demócratas y republicanos, y las imprudencias económicas del pasado, complican la gestión del gobierno federal, llamado como está a darle la mano a bancos, aseguradoras y casas automotrices como también a la mujer y al hombre jefes de familia que son la verdadera riqueza y el mejor porvenir de toda una nación. 

Mientras el ciudadano promedio lucha por seguir a flote, pagar su hogar y cuidar de los suyos, vemos cómo los bandos políticos tradicionales se atrincheran y continúan defendiendo posturas irrazonables en los tiempos extraordinarios que vivimos. 

El mundo entero está mirando a Washington.  Esperando si tiene lo que se necesita para cumplirle a la nación antes de que se acabe el dinero algún día de comienzos de agosto de 2011.  Lo dicen las casas evaluadoras del crédito, lo dicen los mercados de valores a nivel mundial, lo reafirmó la nueva Directora del Fondo Monetario Internacional Christine Lagarde y lo exigen los veteranos, pensionados, contratistas, y miembros de las fuerzas militares de EEUU. 
El tiempo se acabó.  Washington tiene que retomar el foco ahora.

Tuesday, July 19, 2011

Europe & Asia in One Shake of a Lamb's Tail

Video: Univision News Interview (Entrevista) 20 July 2011
Scroll to Post or Check out the Interview / Desliza al Post o Mira la Entrevista: 




Secretary Clinton's Trip to Turkey, Greece, India, Indonesia & China


The Obama Administration has designed an ambitious national security strategy to advance the economic, political, diplomatic and military goals of the United States.  

Easy to find a "grand" vision for this trip, which truly spans the entire Eurasian continental mass: in this global village everywhere and everyone matters.  Each of the five countries Hillary Clinton will visit in a matter of days is key in that complex strategy.  

A poignant four-day stint in Turkey and Greece highlights to the world that the United States continues to wield awesome diplomatic and military power as mediator between these two archenemies, NATO countries that straddle the psychological divide where "Europe" arguably "ends" (or is it "begins"?).  This top level American visit  to the traditional Christian/Muslim fracture line that runs through the Balkans bolsters Secretary Clinton's words that she is an enthusiastic supporter of Turkey's entry (when?) to the European Union while assuaging her Greek hosts that they have not lost their allure and remain an important ally in a troubled zone (just as when President Truman singled their country for massive military assistance as one of the first battlegrounds against communism in the late 1940s).  

Both NATO allies gained from the visit. Greece got a much-needed dose of support and respect vis-a-vis its anxious 17 eurozone-partners and sovereign debt creditors, all of whom (with no little opportunism, not to say hypocrisy) blame Greek fiscal irresponsibility for the current debt crisis and fear the common currency system will unravel as default contagion spreads to Portugal, Spain and possibly Italy.  As for Turkey, timing could not be more favorable.  With this visit, Turkey gained needed boosting in its aspirations to become a member of the European Union (notwithstanding religious and cultural prejudices) and words of support in its struggles with separatist Kurdish groups.  

As for the United States, meetings with Turkish and Greek authorities strengthened relations with NATO partners, reduced Greek-Turkish tensions (somewhat) over the future of Cyprus and obtained reassurances (concrete results yet to be seen) that neither country will allow ships to sail from local ports to bring aid to Palestinians in Gaza (in defiance of Israeli patrols enforcing a maritime blockade).  Additional, interesting components of Secretary Clinton's Istanbul agenda were bilateral meetings she held with leaders of important oil-producing Qatar and Kuwait. These Arab monarchies, vital to Persian Gulf oil exports, lie too close to nuclear-ambitious Iran for comfort.  And must have been monitoring popular unrest and democratizing events in their kin countries of Egypt, Tunisia, Syria and Jordan with significant trepidation.

Clinton left Europe for "Strategic Dialogue" meetings with India in New Delhi. In her words, these meetings "establish a foundation for addressing shared problems, advancing shared interests, and managing differences."  An American alliance with India, a leading "emerging economy" and the world's most populous nation next to China, has been an Obama Administration priority.  India presents  important bilateral trade opportunities; moreover, a close partnership is a matter of geopolitical necessity when one considers recent and very public spats with Pakistan over Afghan war operations and the death of Osama bin Laden, as well as the complicated task of managing Chinese trade policy and political ambitions in Asia and the Pacific rim. India has become an indispensable ally for U.S. foreign policy.

Size does matter in this trip.  Clinton will visit the world's most populous Muslim nation: Indonesia (another "key" strategic dialogue partner and "Muslim reset policy" target).  And, almost as a foregone conclusion, the Secretary of State will then visit China.  Chinese authorities will surely regale the Secretary with customary complaints about cozy India-U.S. arrangements that mean to "contain" China.  Then expect them to grill Clinton over Uncle Sam's iou's and the President's plan not to default and make good thereon in the event no agreement is reached in Washington to raise the federal debt limit before "doom's-day", August 2, 2011.  
(China holds in excess of $1 trillion in federal treasury bonds and thereby is the largest U.S. creditor: "show me the money").  

Too bad I could not be in the room to witness Clinton's private remarks to her Chinese hosts on India relations and treasury bills.  Prudence dictates not to make much of the India visit.  Diplomacy (and good manners) would likely counsel against talk that the very public (partisan and virulent) debate among Congressional leaders and President Obama over federal government debt and the fiscal 2012 budget,  the type of policy war that never occurs in China (at least openly or with any public input), perfectly squares with  the Founding Fathers' constitutional design to ensure, through checks and balances between President and Congress (the "political" branches of government), that the American people is sovereign and free, not "lorded" over by autocratic government.     

Which brings us full circle, back to the trip's first stop: Greece and Turkey.

There is a temptation to extol the "democratic" legacy of ancient Greek cities (ruins in present day Turkey and Greece) as the inspiration upon which this Eurasia visit was launched.  For now, strictly for space reasons, I shall not indulge it.

Wednesday, July 13, 2011

Fácil Matar en América Latina

Video: Entrevista en Univision / Live Univision Interview (13 July 2011)
Mira la Entrevista / Check out the Interview



Ha Muerto Facundo Cabral
El crimen está fuera de control en América Latina.  El cantautor argentino Facundo Cabral fue asesinado en pleno aeropuerto de Guatemala.  Los partes de prensa indican que se ha arrestado a dos sospechosos de ser cómplices en esta operación que parece se trató de un contrato en el mundo del narcotráfico cuyo objetivo lo era el productor nicaragüense que acompañaba a Cabral.  Murió Cabral y el acompañante fue herido severamente.   Otro inocente cae impunemente en nuestro entorno, víctima de la violencia ligada al crimen organizado.

Para los más de 250 millones de habitantes en la región del Caribe y América Central, el homicidio se ha convertido en constante del diario vivir, un mal social que refleja las profundas incapacidades para atender el desarrollo social, proveer verdadera paz y seguridad, y promover la justicia y el respeto a las instituciones. 

Se dice que América Latina se encuentra en su tercer momento democrático en la historia, con elecciones abiertas, altas tasas de participación ciudadana en las elecciones y cambios de gobierno frecuentes y relativamente pacíficos.  Esta tercera ola democrática latinoamericana es significativa porque ya entra en su cuarta década ininterrumpida.  Sin embargo, sus gobiernos en su mayoría son incapaces de servirle a su gente. 

Las encuestas de opinión confirman que la gente acude a votar masivamente en América Latina pero su disposición a participar en el proceso democrático no debe confundirse con satisfacción en las ejecutorias de la oficialidad.  Al contrario.  El pueblo latinoamericano por lo general no confía en las instituciones, la policía, el ejército, y mucho menos los sistemas de justicia.  El sistema no está atendiendo los intereses de la ciudadanía.

La democracia perdura al menos en las formas, como ritual periódico, pero tiene un serio problema de imagen, por no decir funcionalidad.  Las políticas de austeridad económica, disminución de la asistencia social, promoción de la inversión extranjera y abandono de funciones del estado en beneficio de entes privados (que adquieren poderes cuasi-monopolísticos, y pobremente regulados, en la oferta de servicios al público) han contribuido al aumento en la disparidad económica entre ricos y pobres, el desaliento social y la búsqueda de ganancias en la economía subterránea, el crimen y el narcotráfico.  El saldo: nuestras inseguras ciudades hacen de América Latina el segundo lugar más peligroso para vivir en el mundo, con 25 muertes promedio anuales por 100,000 habitantes (una estadística insostenible e inaceptable).

Los reenfoques en programas de inversión social en Brasil y México en que la asistencia a hogares indigentes se condiciona a que los niños acudan a la escuela y reciban cuidados médicos frecuentes son ejemplos de estrategias novedosas para dirigir la inversión pública en esfuerzos de fortalecimiento social y económico.  Quizás a largo plazo permitan que las nuevas generaciones logren la educación y condición física indispensables para el progreso.  Tal vez ello pudiera romper el ciclo de pobreza, desesperanza y necesidad que nutre al crimen, la violencia y el tráfico ilegal en la región.  Pero eso está por verse pues dependerá de que los servicios sean efectivos, por no hablar de que haya políticas exitosas para el desarrollo de buenos empleos y oportunidades para todos. 
Tampoco debemos olvidar la penosa historia de la guerra civil en la que murieron cientos de miles en Centroamerica, fueron desplazados 2 millones de personas en una población total de 30 millones, y cuyas repercusiones perduran, sus crímenes impunes, mejor olvidados.  Un ejemplo: Guatemala sufrió un verdadero genocidio en que fuerzas militares masacraron más de 200,000 indígenas mayas en una estrategia para detener la guerrilla. Se sacrificaron inhumanamente los más fundamentales derechos de estos herederos de una importante cultura milenaria por razones ideológicas.  Un capítulo que permanece abierto, laceración colectiva que clama por una verdadera sanación.

Por último, no es posible ignorar la amplia demanda de los mercados del norte por los productos del narcotráfico, cuya elaboración y distribución tanto le han costado a América en lo social. 

Mientras haya demanda y gente dispuesta a pagar altos precios por el producto, no podemos pretender que ocurra un milagro en América Latina.           

Wednesday, July 6, 2011

Trillones de Obama

Video: Entrevista en Univision 6 de julio de 2011
Busca la Entrevista / Check out the Interview: http://youtu.be/A2zBzHz8Mg8

La deuda de más de catorce miles de billones de dólares del gobierno de Estados Unidos es consecuencia de los años que lleva gastando el dinero que no tiene.  Para todos los efectos la economía más grande del mundo ya se gasta lo mismo que produce.  Como no está ahorrando, se está quedando corta en inversión suficiente en la educación, investigación e innovación, los pilares de la administración de Barack Obama para crear empleos y reactivar a largo plazo la economía.

Bill Clinton le legó al Presidente George W. Bush un presupuesto balanceado y una deuda de tres mil billones.  Las proyecciones eran que esa deuda quedaría salda y habría un superávit de más de dos mil billones para el 2011.  Lo cierto es que ese supuesto superávit se esfumó.  Estados Unidos le debe a inversionistas de todo el mundo, gobiernos extranjeros y a sus propias agencias más de catorce miles de billones de dólares.  (A China le debe más de $1 mil billones; casi lo mismo a Japón).  ¿Qué pasó?

Una verdadera "tormenta perfecta": malas decisiones presupuestarias y contributivas; falsas expectativas económicas; y el gasto enorme en seguridad por el 9-11 y las guerras de Iraq y Afganistán.  Bush enamoró al electorado del 2000 diciendo que le iba a devolver a los votantes todo ese superávit federal que vaticinaban los “expertos”.  (Y lo hizo; todos los que habíamos pagado contribuciones federales recibimos en el 2001 un buen cheque cortesía del tío Sam).  Amparado también en las proyecciones de bonanza interminable logró legislación que redujo las contribuciones a individuos y corporaciones que más ingreso generan.  Estos beneficios todavía existen hoy, representan un costo directo al tesoro y son vacas sagradas que gozan de la fijación obsesiva de los republicanos en el Congreso de no aprobar ningún impuesto, aunque esté dirigido a personas que no están tomando su justa parte de la “amarga medicina” que tanto oprime a la clase asalariada y que se ha vendido como “indispensable” para salir de la crisis.

La administración Bush redujo las fuentes de ingresos al reducir las contribuciones federales y complicó las finanzas federales al invadir Afganistán e Iraq SIN BUSCAR fuentes para pagar esos gastos (pues no preparó con el Congreso nuevas contribuciones para financiar la guerra).  Sobre todo en Iraq, se trató de una colosal extravagancia pues esa guerra fue justificada en premisas de dudosa validez que no pasaron el cedazo de la prueba irrefutada (las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein nunca aparecieron).   Fue la primera vez que Estados Unidos participa en una guerra y solamente hace préstamos para pagarla (dejándole la factura a quien venga después).

Si Bush heredó de Clinton 3 mil billones de deuda y un presupuesto balanceado, Bush le dejó a Obama 8 mil billones adicionales de deuda y un presupuesto anual para el cual hay que tomar prestado 40 centavos de cada dólar (pues solo se recauda, por impuestos, el 60 porciento de los fondos requeridos EN EL PRESUPUESTO ANUAL).

Difícil tarea tiene el Presidente Obama: vender un paquete de medidas que deberá traer nuevos impuestos y disponer de un presupuesto con menos fondos para los programas de asistencia, desarrollo e inversión que son tan necesarios para reactivar la economía.  En lo absoluto el escenario ideal para quien pretende lograr un nuevo término presidencial en 2012 y que sabe que el tiempo apremia (el desempleo sigue sobre el 9% y estamos a 15 meses para las elecciones).

En esta época de vacas flacas es penoso decir que el tranque entre demócratas y republicanos, y las imprudencias económicas del pasado, complican la gestión del gobierno federal, llamado como está a darle la mano a bancos, aseguradoras y casas automotrices como también a la mujer y al hombre jefes de familia que son la verdadera riqueza y el mejor porvenir de toda una nación. 

Mientras el ciudadano promedio lucha por seguir a flote, pagar su hogar y cuidar de los suyos, vemos cómo los bandos políticos tradicionales se atrincheran y continúan defendiendo posturas irrazonables en los tiempos extraordinarios que vivimos. 

Hay visión, liderato y arrojo de sobra en la Presidencia y el Congreso.  Ahora cada bando tendrá la responsabilidad de dejar a un lado sus dogmas, ceder razonablemente y encaminar con firmeza las decisiones que son necesarias. 


El progreso económico no puede esperar, no puede ser rehén en esta coyuntura. Para lo electoral, tiempo habrá.

Wednesday, June 29, 2011

Corte Criminal Internacional Ordena Arresto de Qaddafi...Estados Unidos Celebra la Independencia

Video:  Entrevista (Interview) Univision (29 de junio de 2011)
Check out the Interview / Busca la Entrevista: http://youtu.be/oFsGBEY7kxM

El 4 de julio Estados Unidos celebra 235 años de la proclamación de su independencia.  Hace más de dos siglos, los líderes rebeldes anunciaron al mundo que las Trece Colonias de América no toleraban más los atropellos del rey y por ende ponían fin a la relación política con la Corona británica.  Esa declaración y la mobilización de los ejércitos comandados por George Washington sirvieron para cimentar el tratado de Alianza Perpetua con la Francia de los reyes Borbones, que gastó sus recursos en esta rebelión contra su rival europeo; irónicamente, la bancarrota del tesoro sería una de las causas que llevaron a la revolución francesa de 1789, la ejecución de Louis XVI y el fin de la monarquía.  Pero eso es otra historia.

Independencia y la más amplia libertad de acción son dos principios que Estados Unidos ha guardado celosamente.  En más de dos siglos de historia, ha luchado con firmeza por la libertad del comercio, ampliar los mercados para sus productos, encontrar nuevas oportunidades de desarrollo y diseminar los postulados democráticos que entiende propician un mundo más favorable en lo social, político y económico.  Ejemplo vivo de esto son las palabras que el Presidente Obama ha expresado repetidamente en discursos en 2011 de que EEUU busca atender asuntos de interés mundial colaborativamente con otros países y organizaciones internacionales pero siempre se reserva el derecho de actuar por cuenta propia ("unilateralmente") si en su juicio así lo ameritan las circunstancias.  En síntesis, Estados Unidos defiende una amplia definición de lo que son sus intereses; pero, por otra parte, a menudo rehusa obligarse a defender agendas que no necesariamente pueda controlar.  Ello inevitablemente causa contradicciones notorias en su política exterior; como por ejemplo, en sus posturas hacia la Corte Criminal Internacional.

Los países que componen la OTAN llevan cuatro meses de operaciones militares cuyo fin no es otro que remover a Muammar Qaddafi del control de Libia.  Lo hacen bajo la autoridad de la Resolución 1970 que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó por unanimidad este año y que, además de legitimar los ataques aéreos al régimen libio, refirió el asunto a la Corte Criminal Internacional para que ésta investigue posibles crímenes y lleve a los responsables (Qaddafi, por ejemplo) ante la justicia mundial.  Esta semana, la Corte Criminal Internacional expidió orden de arresto contra Qaddafi, su hijo y otro colaborador por posibles crímenes en el presente conflicto libio. 

Como miembro permanente del Consejo de Seguridad, Estados Unidos votó a favor da la Resolución 1970 y del referido de Libia a la Corte; sin embargo, Estados Unidos se niega a someterse a la jurisdicción de este tribunal.  Al igual que China y Rusia, también miembros permanentes del Consejo y con poder de veto, Estados Unidos no ha ratificado el Tratado de Roma que crea el tribunal.  Además, la administración Bush y el Congreso de EEUU aprobaron una ley que específicamente prohibe a cualquier gobierno local o estatal, o agencia federal, colaborar o participar en investigaciones o acusaciones de soldados o funcionarios de Estados Unidos ante la Corte Criminal Internacional.

Es más, por si no había quedado claro, el presidente Bush retiró la firma al Tratado de Roma que Bill Clinton le había impartido en los últimos años de su mandato (su firma por el Presidente es un paso indispensable hacia la posible ratificación del tratado en el Senado federal).  Evidentemente, Estados Unidos no está dispuesto a ceder su soberanía a un organismo internacional independiente como lo es este Tribunal internacional, pues ello implicaría la seguridad nacional y la política exterior, asuntos medulares para la mayor potencia militar y económica del mundo.  Llanamente, Estados Unidos no va a limitar su campo de acción sometiéndose a esto. 

La Corte Criminal Internacional se encuentra en su primera década de operaciones; su jurisdicción se extiende a investigar y juzgar acusaciones por crímenes de guerra, genocidio y agresión.  Más de cien países han ratificado el Tratado de Roma que crea esta Corte.  La idea de un tribunal internacional para investigar crímenes, procesar a los responsables e imponer castigos no es nueva.  Al final de la Primera Guerra Mundial mucho se habló de enjuiciar al ex-rey Guillermo de Alemania sin que ello llegara a nada.  Más tarde, las atrocidades de nazis y japoneses en la Segunda Guerra Mundial fueron expuestas y juzgadas en los Tribunales de Guerra en Nuremberg y Tokío; un número notable de los acusados fue hallado culpable y ejecutado.  Como nación victoriosa en esa guerra, Estados Unidos participó activamente en ambos tribunales.  Pero el proyecto para un tribunal de crímenes permanente e internacional pasó al olvido. 

Tomó cerca de medio siglo más, con las guerras genocidas en Yugoeslavia y Ruanda/Burundi (para las cuales se crearon tribunales especiales para juzgar crímenes de guerra) para que, a fines de la década de 1990, la comunidad internacional finalmente estableciera en La Haya la Corte Criminal Internacional.  La primera década de la Corte no ha tenido el éxito que se esperaba.  Muy pocos asuntos han llegado a juicio luego de largos procesos; además, se critica el que hasta ahora haya enfocado crímenes en Africa y otros países que no pertenecen al llamado "mundo desarrollado", como si solamente en el "tercer mundo" es que deben buscarse crímenes de guerra. 

Organizaciones internacionales como la ONU, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y OTAN, todas creadas para atender debilidades específicas en el orden global que llevaron a dos devastadoras guerras mundiales, pueden ser tan efectivas como interés e inversión pongan en éstas los líderes de la política mundial.  En todas participa activamente Estados Unidos. Todas han tenido sus dificultades, hasta fracasos, pero también muchos éxitos.

Al concluir la Primera Guerra Mundial, el Presidente Woodrow Wilson trabajó afanosamente en la creación de la Liga de las Naciones; su propio Senado federal rehusó ratificar el tratado que creaba la Liga, Estados Unidos no participó formalmente en sus operaciones y ésta resultó inefectiva para atender los conflictos de los años 1920s y 1930s.

Madeline Albright, Secretaria de Estado en los últimos años de la presidencia Clinton llamó a Estados Unidos "nación indispensable" para la comunidad internacional.  Un tanto puede decirse también de China, Unión Europea, India, Brasil, Rusia y otros líderes probados o emergentes.    

La Corte Criminal Internacional podrá investigar y resolver todos los casos del mundo.  Sin el compromiso de los países que son los líderes en la comunidad global, jamás podremos hablar de una Corte Criminal Internacional verdaderamente exitosa. 

Tuesday, June 28, 2011

Puerto Rico en la Mirada de Al-Jazeera (Al-Jazeera Takes Aim at Puerto Rico)

La reconocida cadena Al-Jazeera con sede en Qatar llevó al aire el 27 de junio de 2011 un reportaje investigativo sobre la situación social, económica y política de Puerto Rico, con sus implicaciones para la política partidista en los Estados Unidos, en su serie "Fault Lines".  Se titula "Puerto Rico: El Experimento Fiscal" ("Puerto Rico: The Fiscal Experiment"). 

Muy interesantes los ángulos del reportaje y las conclusiones con las que nos invita la periodista a la reflexión.

Dejo al lector con el link del reportaje.  Llegue usted a sus conclusiones: http://youtu.be/P4d8XRHoKIc

ENGLISH:

Qatar's Al-Jazeera network aired an investigative report on Puerto Rico's current economic, social and political situation on June 27, 2011; part of its "Fault Lines" series.  The report is titled "Puerto Rico: The Fiscal Experiment".  The journalist takes aim at official local spin and its relevance to party politics in the United States. 

Reach your own conclusions. 

I leave the reader with the link to Al-Jazeera's report: http://youtu.be/P4d8XRHoKIc